Óleo sobre soporte lienzo.
En ocasiones el llanto aulla en nuestro interior aferrándose a la tristeza,
a veces atiende a razonables porqués y en otras son grandes ausencias o
mal de amores...síntomas humanos que a la vida nos aferra, si existe el
dolor el corazón se lamenta.
Explicarlo con palabras es casi una torpeza, porque todos en algún momento
sentimos el lobo cerca. Sabemos de días grises, que trás la lluvia se aclaran
así como nuevos días que ilusiones nos regalan, es por eso que al igual que cada
día es distinto, nada perdura por siempre y el corazón siempre sana y solo queda
el recuerdo de lágrimas derramadas.
Santi García Cánovas.
